miércoles, marzo 5

Utilidad de la hermenéutica

A continuación, un consejo schopenhaueresco de Chesterton que tiene también uso en cualquier argumento.

*

Luego intentó arremeter intelectualmente contra mis alegatos. Yo contesté con una evasión muy sencilla. Siempre que decía algo que nadie sino él comprendía, yo replicaba con algo que ni yo mismo entendía. 

"No me parece -dijo- que usted pudiera haber elaborado el principio de que evolución es sólo negación, toda vez que inhiere en él la introducción de lacunae, que son algo esencial de la diferenciación". 

Yo le repliqué con bastante desdén: "Usted leyó todo eso en Pinckwerts; la noción de que la involución funcionaba eugenéticamente fue expuesta hace mucho por Glumpe". 

Es innecesario decir que nunca han existido personas como Pinckwerts y Glumpe. Pero a toda la gente alrededor, para mi gran sorpresa, pareció sonarles bastante bien, y el Profesor, encontrando que el erudito y misterioso método lo dejaba a merced de un enemigo un tanto deficiente en escrúpulos, volvió sobre una forma más popular de agudeza. 

"Ya veo, se burló, usted prevalece como el falso cerdo en Esopo". 

"Y usted fracasa, respondí sonriendo, como el erizo en Montaigne". 

¿Necesito decir que no hay un erizo en Montaigne? 

"Su verborrea se viene abajo, dijo, igual que lo haría su barba". 

Yo no tenía una respuesta inteligente para esto, que era muy cierto y muy ingenioso. Pero reí cordialmente y contesté al azar: "Como las botas de un panteísta", y giré sobre mi talón con todos los honores de la victoria. 

El verdadero Profesor fue echado fuera, pero no con violencia, aunque un hombre intentó con mucha paciencia quitarle la nariz.

6 comentarios:

Garcín Altoalcázar dijo...

Efectivamente, es buena la relación con las estratagemas del hábil S.
Creo que ese libro gustaría mucho a nuestro amigo OHW. Lo mismo que al Lord. Creo habérselo regalado a ambos. Ahora, de P. puedes estar cierto que lo usa con soltura y provecho.
Eso es tener razón, carajo.

Lo que me recuerda la importancia de creérse para ser. Cuando puero, fui a vivir unos meses a E.U. Mi madre comentaba, divertida, a mi regreso lo conveniente que había sido mi autosuficiencia: --¿Y hablaba inglés? --No. Pero creía que hablaba. Y eso bastó.

Otro tanto acá. Tú haces como que puedes traducir y yo como que soy capaz de editar, et al. Y mira que nos va bien.

The Phoenix dijo...

jajaja, es la ooonda. Yo he usado a veces eso. Lo pior es que lotro pensaba que sí estaba yo diciendo algo sesudo y cierto. juar!

Ese panzón del Chesti era la onda.

¿Qué libro es?

The Phoenix dijo...

Castel: qué ese no era Borges?

david-. dijo...

Juan: ¿quién es P? Veremos en qué acaba esta onda de la traducción.

Ph: Esto es del Hombre que era Jueves. Ya se me había ido olvidando lo divertido que era Chest.

Castel, amigo: creo que lo que dices es una de esas cosas con las que el aludido podría estar de acuerdo pero nunca decirlo. Cuidado.

Héctor Zagal dijo...

Castel, te estoy vigilando...

Guillermo Núñez dijo...

Yo esto ya lo había leído en Castancio.