lunes, enero 28

Square reader


Recién terminé de leer El cementerio marino. Lo leí, más o menos, en una hora, la primera vez. Lo releí en dos. Y tardé cerca de cuarenta minutos en transcribirlo. El estudio introductorio, me tomó un poco más y de nada sirvió estudiarlo –nunca pude encontrar el mentado juego entre vida y muerte-. Afortunadamente, ha tiempo me resigné a mi condición de lector prosaico. No puedo leer poesía. No me gusta. No quiero. No sé cómo. No la entiendo. Ni los sonetos sorjuanistas ni los versos de Hölderlin ni la vigorosa (sic) poesía de Valéry me dicen algo. Pareciera que estoy vacunado contra la analogía y la equivocidad. Las metáforas, en mi mente, escurren como agua en las manos. Toca el turno de Muerte sin fin. Ya sé lo que me espera: un par de lecturas, al menos, y la misma insatisfacción, ese mismo sinsabor que deja la estupidez en el fondo del paladar después de no entender un solo verso... Ni hablar. Habemos algunos que, sencillamente, no nacimos con euphya.

10 comentarios:

david-. dijo...

"¿No puedo leer poesía? ¿Vacunado contra la analogía y la equivocidad?"

No te creo, amigo: no serías humano, o serías absolutamente analítico (y, bueno, conozco personas mucho más analíticas, lo que prueba que tú no eres uno de los extremos).

Quizá más bien has leído los poemas o los poetas equivocados. Quizá tengas que cambiar de tradición. Acaso puedas probar con los ingleses, con los sonetos de Shakespeare o algo así.

david-. dijo...

¡Ah! ¡Ah! Busca Thalaba the Destroyer de Southey. Te puede divertir más. O búscate algo menos simbólico y más épico. O no sé.

Garcín Altoalcázar dijo...

¡Enhorabuena por el mono, carajo!

J.P. Castel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
J.P. Castel dijo...

D. agradezco tus sugerencias. Pero ahí viene otro problema: tengo ese algo contra la literatura inglesa que… namás no. Respecto a lo de la analítica, eso es lo grave: hasta JLR lee poesía. Y seguro lo hace en rumano, alemán o esperanto. El mal, entonces, no es un síndrome fregeano, sino simple y llana ineptitud.

¿Cómo te va? ¿Qué has hecho? ¿Has leído poesía últimamente? Escríbeme un emilio.

The Phoenix dijo...

pus es que si lees El Cementerio Marino y luego Muerte sin fin, quien no va a querer dedicarse mejor al TV Notas?

meridiana dijo...

Como lectora de poesía le sugiero cambie el rumbo mi estimado, El Cementerio Marino a mí tampoco me enloquece...
Igual que Hölderlin no le llegue y...es complicado...

Váyase a otro extremo, lea a Perlongher, a Lamborghini (Osvaldo) si se sigue aburriendo, lo suyo es grave.
Si no entiende nada, felicitaciones! la poesía no es para tratar de "entender", es para extraviarse.

Saludos
Lilián

J.P. Castel dijo...

Estimada Meridiana. Conicido. Concedo. Es un error acercarse a la poesía con pretensiones de aprehensibilidad conceptual. Más aún, su encanto consiste en perderse en lo sinuoso de sus versos, en sumirse entre las simas y aristas de la equivocidad. No obstante, el lenguaje poético, y su lectura, me parece, no es anárquico. Aunque no existe una interpretación dogmática de la poesía –pienso en el yerro estructuralista-, su hermenéutica se parece más a la "phronésis" aristotélical. Lo cual supone una disposición anímica, intelectual y natural hacia la poesía (le euhpya), como ocurre en el caso de la ética, imposible de aprenderse. Eso permite que un poema le diga algo al lector, que abra un mundo.
Ahora que, probablemente, en efecto, mi error ha sido la selección de poemas. También, nunca he querido darle una verdadera oportunidad a la poesía. Quizá la poesía latinoamericana, como amablemente sugiere, resulte más amable. Aunque, le advierto, alguna vez leí un libro de poemas de Borges -efectivamente, una grieta en la pluma borgiana- y tampoco resultó...
En cualquier caso, gracias por la recomendación

O. H. W. dijo...

The artist is the creator of beautiful things. To reveal art and conceal the artist is art's aim. The critic is he who can translate into another manner or a new material his impression of beautiful things.

The highest as the lowest form of criticism is a mode of autobiography. Those who find ugly meanings in beautiful things are corrupt without being charming. This is a fault.

Those who find beautiful meanings in beautiful things are the cultivated. For these there is hope. They are the elect to whom beautiful things mean only beauty.

There is no such thing as a moral or an immoral book. Books are well written, or badly written. That is all.

The nineteenth century dislike of realism is the rage of Caliban seeing his own face in a glass.

The nineteenth century dislike of romanticism is the rage of Caliban not seeing his own face in a glass. The moral life of man forms part of the subject-matter of the artist, but the morality of art consists in the perfect use of an imperfect medium.

No artist desires to prove anything. Even things that are true can be proved. No artist has ethical sympathies. An ethical sympathy in an artist is an unpardonable mannerism of style. No artist is ever morbid. The artist can express everything.

Thought and language are to the artist instruments of an art. Vice and virtue are to the artist materials for an art. From the point of view of form, the type of all the arts is the art of the musician. From the point of view of feeling, the actor's craft is the type. All art is at once surface and symbol. Those who go beneath the surface do so at their peril.

Those who read the symbol do so at their peril. It is the spectator, and not life, that art really mirrors. Diversity of opinion about a work of art shows that the work is new, complex, and vital. When critics disagree, the artist is in accord with himself. We can forgive a man for making a useful thing as long as he does not admire it. The only excuse for making a useless thing is that one admires it intensely.

Wilde "The Picture of Dorian Gray", Preface.

O. H. W. dijo...

Faltó la última frase: "All art is quite useless".