lunes, agosto 11

Cuentuco


El cometa Haller recorre las galaxias, atravesando las órbitas de miles de cuerpos celestes: planetas, estrellas, asteroides, meteoros… Pero no une su órbita a la de ningún otro. Puede contemplar otras historias, y en ocasiones hasta tocarlas, pero no puede unirse a ellas ni compartir ninguna: el cometa Haller no puede convertirse en satélite de nada. Quizá porque carece del suficiente ímpetu para cambiar su fuerza gravitatoria. El cometa Haller gira en torno a miles de cuerpos celestes, los contempla a todos, en el frío vacío del espacio infinito.

5 comentarios:

Garcín Altoalcázar dijo...

El cometa Haller es el caballero de la fe protestante.

Garcín Altoalcázar dijo...

Pero el cuento es dramáticamente hermoso.javascript:void(0)

Phi.Lord Chandos dijo...

¡Ay de los lobos esteparios, amigo, ay!

The Phoenix dijo...

luego de leer este cuentico, mejor asumo la filosofía de Celia Cruz: No hay que llorar (o ser de tabardillo profundo), que la vida es un carnaval, y las penas se van cantandoooooo!

Ajúa!

Artemisia dijo...

Hermosa melancolía la que transmite la historia del cometa.

También había escuchado que a veces los cometas se fragmentan con el impacto de la atmósfera, rompiéndose en estrellas que, quien las ve, puede pedirles un deseo que seguro se cumplirá...