Teologia de estufa
A principios de 1975, el periodista argentino Orlando Barone se propuso reunir a Borges y Sabato. La empresa no era fácil. Llevaban años sin dirigirse la palabra. Barone, finalmente, lo consiguió. Movido por su admiración casi marmórea y armado con una grabadora, logró concertar siete reuniones. No se puede decir que el resultado sea genial. Es algo así como una disputa eruditísima, un estira y afloja, un ir y venir de datos egregios, una verdadera lluvia de referencias literarias-filosófico-anecdóticas, mediocremente cribada por Barone.En medio de la cháchara, por ahí de la cuarta reunión, salta a la vista un breve intercambio de opiniones teológicas. Las líneas tienen un encanto morboso: ninguno comulga con el cristianismo. Ahora que, si en política Borges y Sábato no compartían opiniones --el peronismo ocasionó su distanciamiento--, no podía esperarse menos en religión.
BORGES: [...] Lo que no me gusta de Chesterton es que fuese católico. No lo entiendo.
SABATO: (Riéndose) No olvide ue era un católico inglés, y eso en Inglaterra es ser opositor.
BORGES: Sí, como ser protestante aquí. Además, el pertenecer a una minoría religiosa es una ventaja: lo obliga a uno a ser tolerante. Yo creo que Belloc le hizo mucho mal porque le metió en la cabeza la idea de que la religión católica se basa en el sentido común.
SABATO: La idea de que el catolicismo se basa en la sensatez es un disparate. Se basa en el absurdo, y por eso es inatacable. Pensar con lógica en la religión… Querer aplicar nuestras categorías humnas y sobre todo racionales a algo que las trasciende… Un disparate.
BORGES: Hecho ya censurado por Dios en "El libro de Job"
SABATO: El primero que aparece en su propia obra (se ríe). El primer escritor que hace una obra abierta.
BORGES: Creo que basta un dolor de muelas para negar la existencia de un Dios todopoderoso.
SABATO: (Mirándolo con ironía) Es probable que Dios no dé lo que uno quiere sino lo que uno necesita. Además, que Dios le traiga un dolor de muelas no es una prueba de la inexistencia de un Dios todopoderoso sino de la posible existencia de un Dios todopoderoso y perverso.
BORGES: Pero entonces no sería el Dios que adoran los católicos.
SABATO: Claro. Pero puede provocar dolores de muelas sin ser perverso: nuestra lógica no vale para la infinitud.
BORGES: Hay un arquetipo posible: Dios es tan generoso con el hombre, que le da todo, hasta la posibilidad del Infierno. Pero quién sabe si esos regalos convienen, ¿no?
Barone, Orlando: "Diálogos", Emecé 1996.
¿A poco no es muy bueno el chiste de Sabato sobre Dios y su obra? ¿Y qué hay de la tesis borgiana: Dios no puede permitir dolores de muelas? Estos argentinos… siempre mordaces.











