jueves, agosto 2

Teologia de estufa

A principios de 1975, el periodista argentino Orlando Barone se propuso reunir a Borges y Sabato. La empresa no era fácil. Llevaban años sin dirigirse la palabra. Barone, finalmente, lo consiguió. Movido por su admiración casi marmórea y armado con una grabadora, logró concertar siete reuniones. No se puede decir que el resultado sea genial. Es algo así como una disputa eruditísima, un estira y afloja, un ir y venir de datos egregios, una verdadera lluvia de referencias literarias-filosófico-anecdóticas, mediocremente cribada por Barone.
En medio de la cháchara, por ahí de la cuarta reunión, salta a la vista un breve intercambio de opiniones teológicas. Las líneas tienen un encanto morboso: ninguno comulga con el cristianismo. Ahora que, si en política Borges y Sábato no compartían opiniones --el peronismo ocasionó su distanciamiento--, no podía esperarse menos en religión.


BORGES: [...] Lo que no me gusta de Chesterton es que fuese católico. No lo entiendo.
SABATO: (Riéndose) No olvide ue era un católico inglés, y eso en Inglaterra es ser opositor.
BORGES: Sí, como ser protestante aquí. Además, el pertenecer a una minoría religiosa es una ventaja: lo obliga a uno a ser tolerante. Yo creo que Belloc le hizo mucho mal porque le metió en la cabeza la idea de que la religión católica se basa en el sentido común.
SABATO: La idea de que el catolicismo se basa en la sensatez es un disparate. Se basa en el absurdo, y por eso es inatacable. Pensar con lógica en la religión… Querer aplicar nuestras categorías humnas y sobre todo racionales a algo que las trasciende… Un disparate.
BORGES: Hecho ya censurado por Dios en "El libro de Job"
SABATO: El primero que aparece en su propia obra (se ríe). El primer escritor que hace una obra abierta.
BORGES: Creo que basta un dolor de muelas para negar la existencia de un Dios todopoderoso.
SABATO: (Mirándolo con ironía) Es probable que Dios no dé lo que uno quiere sino lo que uno necesita. Además, que Dios le traiga un dolor de muelas no es una prueba de la inexistencia de un Dios todopoderoso sino de la posible existencia de un Dios todopoderoso y perverso.
BORGES: Pero entonces no sería el Dios que adoran los católicos.
SABATO: Claro. Pero puede provocar dolores de muelas sin ser perverso: nuestra lógica no vale para la infinitud.
BORGES: Hay un arquetipo posible: Dios es tan generoso con el hombre, que le da todo, hasta la posibilidad del Infierno. Pero quién sabe si esos regalos convienen, ¿no?

Barone, Orlando: "Diálogos", Emecé 1996.


¿A poco no es muy bueno el chiste de Sabato sobre Dios y su obra? ¿Y qué hay de la tesis borgiana: Dios no puede permitir dolores de muelas? Estos argentinos… siempre mordaces.

El deber metafísico del cristiano.


Después de caer en la peor de las charcas inmundas citando un texto del Zagalo (no tengo nada contra él; de hecho, lo admiro; pero, hombreeeee, no tanto para citarlo en un blog de esta categoria donde se han plasmado pensamientos tan elevados como los de Chesterton, Bloy, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Benito Pérez Galdos, Borges, De Lubac, Hugo Rahner, Karl Barth...), pretendo resarcir el error material y personal que cometió su creador (curiosamente no lo subió en su propio blog) regalando a los ojos del lector un texto sublime y comprometedor del gran teólogo de Lucerna:



"El cristiano es el hombre que tiene que filosofar desde la fe. Puesto que cree en el amor absoluto de Dios por el mundo, tiene que leer el ser en su diferencia ontológica como signo del amor y vivir conforme a este principio [...]

El cristiano es el eterno guardián del asombro metafísico con que comienza la filosofía y en cuya continuación ésta subsiste y vive. Tal asombro está siempre a punto de transmutarse en simple admiración de la belleza del ente, de ese orden fijo de leyes de la realidad ya ¨adornada¨ y ¨abastecida¨ por cuya indagación sienten una imperiosa curiosidad todas las ciencias particulares [...].

Los cristianos de hoy, en una noche más profunda que la de la Edad Media tardía, tienen el deber de llevar a cabo, imperturbables, a pesar de las tinieblas y las distorsiones, ese acto fundamental que dice sí al ser en representación vicaria de la humanidad: acto que es primariamente teológico y que, sin embargo, incluye toda la dimensión del acto metafísico de la afrimación del ser. Ellos, a quienes se les ha enseñado a orar siempre, a encontrar y glorificar a Dios en todas las cosas, tienen sus razones especiales, es decir, sus gracias particulares, que les permiten cumplir con su deber criatural. Pero si deben brillar como estrellas en el universo, les corresponde el deber de iluminar el espacio ensombrecido del ser, para que su luz original vuelva irradiar no sólo para ellos, sino también para todo el mundo; pues sólo en esta luz puede el hombre caminar de acuerdo con su verdadero destino.

El camino que lleva al cumplimiento de este deber se reconoce en lo que es el mayor bien hereditario del cristiano: la tradición conservada en el seno de la Iglesia de admirar y dejarse arrebatar por la belleza del Amor: la Gloria del Padre en el Hijo, y por su mediación, en el mundo entero."


Hans Urs Von Balthasar (Gloria V).


¡Hala! ahí teneis.

lunes, julio 30

Metafísica contra cocina

La comida suculenta exorciza los demonios de la metafísica abstracta. Una mesa bien puesta, con platillos aromáticos y sabrosamente compuestos, neutraliza las tinieblas de los sufrimientos interiores. La literatura picaresca está pringada con descripciones apetitosas. Por el contrario, el tremendismo, la cnocturnidad, las tormentas espirituales de tanta novela del siglo XX rehuyen una cocina sana y simpática. En cuanto el cocinero entra en escena salen despavoridos los genios oscuros de la literaria. Encendido el fogón para el mole, penetra la sensatez en las páginas. Termina el imperio de la metafísica y comienza el de la tierra.

H. Zagal: Gula y cultura, Los libros de Homero.

jueves, julio 12

Léon Bloy: "Le Désespéré"

1) "¿qué otra cosa puede soñar hoy un adolescente a quien las disciplinas modernas exasperan y que siente repugnancia por el mercantilismo? Ya no más cruzadas ni esas nobles aventuras de otras épocas. El mundo entero parece haberse tornado razonable, y hay la certidumbre de encontrar siempre un excremento inglés en todas las intersecciones del infinito".
2) "Sólo la religión da la certeza de la inmortalidad, ¡pero al precio de un infierno posible, de la desfiguración sin retorno, del monstruo eterno!"
3) "-¡Ser santo! -exclamó Marchenoir, como en un delirio- ¿Quién puede esperarlo?... Job, cuya paciencia se alaba, maldijo hace cuatro mil años el vientre de su madre, y se necesitan centenas de millones de desesperados y de exterminados para dar la medida exacta de los dolores que el nacimiento de un solo elegido cuesta a la vieja humanidad... ¿Será siempre así, oh celeste Padre que has prometido reinar sobre la tierra?..."
4) "Víctor Hugo había deshonrado a tal punto a la poesía, que fue necesario que Francia se esforzara por deshonrarse ella misma un poco más que antes, para ponerse en condiciones de ofrecerle ese último adiós que hizo resplandecer -en la insuperable ignominia de una solemnidad asqueante- la complicidad de su envilecimiento."
5) "El acto que había realizado esa ingenua cristiana era tan absolutamente incomprensible para sus contemporáneos como hubiera podido serlo la Transfiguración del Señor a los ojos de un hipopótamo ocupado en chapalear en su lodo. Una temperatura tan viva de exaltación molesta insufriblemente a la fugitiva cola de perca de este fin de siglo. Al cabo de los seis mil años que el heroísmo vive amancebado con la humanidad, jamás, sin duda, este extraño peregrino del amor fue en sociedad alguna tan engañado como en la nuestra."
6) "El mal es universal y parece en esta hora más grave que nunca, porque nunca cayó tan bajo la civilización, ni estuvieran tan envilecidas las almas, ni fueron tan débiles los conductores. Pero será mayor aún. La república de los vencidos no ha echado todavía al mundo todas las maldiciones de su vientre."
7) "Entregar nuestro portamonedas a un hombre que muere de inanición, por ejemplo, o arrojarnos al agua para salvar a un pobre diablo, sin previa consulta con nuestro director espiritual, y por lo menos nueve días de recogimiento, son algunas de las más peligrosas indiscreciones que puede inspirarnos el orgullo. El escrúpulo devoto bastaría por sí solo para justificar una segunda Redención."
8) "Cierto es que muchos católicos han tomado por su cuenta la realización de su propia ignominia, con lo que suplantan a un infinito número de lenguas viperinas. Es una puerilidad volteriana acusar de perversidad a esos viles, cuando lo verdaderamente horrible es que son mediocres".
9) "Aunque los pobres no existieran, habría que hacer algo por ellos, pues los ricos los necesitan para la alegría y para la tristeza, para las fiestas y para los duelos, para la ciudad y para el campo, en todas las circunstancias de la vida y en todas las situaciones de enternecimiento que los poetas han previsto. Les son absolutamente necesarios para que puedan responder a la Pobreza: 'Tenemos nuestros pobres', y apartar de sí, con un gesto de fastidio, a esa mísera humillada a quien el Salvador de los hombres eligió por Esposa y cuyo cortejo es de diez mil ángeles".

lunes, junio 25

Sobre Juan, es decir, Francisco, desde Chest

Esta vez les pongo dos fragmentos geniales del genial Chest en San Francisco de Asís. Sabrán algunos que este santo fue bautizado con el nombre de Juan. Y apodado "el francés" (de ahí Francisco). Y esto no sé porqué me da un cierto orgullo, porque yo me llamo como él. Y como otros dos santos chingones: San Juan, el amado, y el bautista (por quien ayer festejé mi santo).

La cosa es que, después de leer Lolita, de Navokov, necesitaba desintoxicarme. Y brilló en mi librero este pequeño gran libro sobre el santo italiano. Lleno de las hermosas paradojas usuales en la obra del periodista inglés Gilbert Keith Chesterton. Dejo de hablar (de escribir) y los dejo con Chest:

"... algunos hombres no son lo bastante católicos (universales) para ser católicos."


"Los santos son ante todo hombres; la santidad, que es del orden sobrenatural, se apoya en el orden natural. El hombre es el único ser de la creación que puede ser santo, pero no hay dos santos iguales porque cada uno singulariza su santidad según los dones reci bidos. A pesar de estar tan cercanos entre sí en el tiempo, santos como Domingo de Guzmán, Tomás de Aquino, Luis rey de Francia y Francisco de Asis, son muy distintos en su santidad.

Los santos viven en la eternidad y en el tiempo, participan de Dios y de la historia, pero la intemporalidad de San Francisco es más evidente porque su lenguaje, que es del amor y del corazón, llega a lo más profundo del ser humano. La santidad es la plenitud en el amor, pero en la unión con el Amor hay moradas y creemos que el hombre Francisco llegó a la más cercana.

Su figura en el siglo XX adquiere contornos y dimensiones similares a las que tuvo hace 800 años porque el siglo que termina está sediento de amor. Ha bebido el agua en fuentes envenenadas y necesita fuentes puras. Se nos ocurre que el Amor lo ha elegido nuevamente para acercarnos el mensaje que su Hijo, el Verbo Encarnado, nos tregó hace 20 siglos. Las palabras del mensaje son sencillas: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado", Si amáis sólo a los que os aman, ¿qué tiene de particular?, ¿no lo hacen también los gentiles? Amad a los que no os aman". Dad de beber al sediento", "lo que hiciéreis con el más pequeño de vosotros conmigo lo estáis haciendo" y "El que quiere ir en pos de mí que tome su cruz y me siga". Palabras extrañas al hombre moderno, pero palabrass de unión de gozo que debemos empezar a balbucear y practicar como si fuéramos niños recién nacidos."
(Chesterton, Gilbert Keith; San Francisco de Asis. Traducción de Manuel Mercader. Única edición. Ed. Carlos Lohlé. 1988. Buenos Aires, Argentina.)

lunes, junio 4

Necessarium



Para ser felices, basta con ser sencillos, como Dalí.

(Philippe Halsman, Dali Atomicus)

lunes, mayo 28

Más sobre la burguesía

La ocasión hace al ladrón

— ¿Eres tú, Señor? ¿Eres tú, al fin? - pregunta el ladrón en la cruz.
— En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el Paraíso - responde la luz del mundo crucificada.
Esto sucede en el día de las tinieblas, en la hora sexta; y el burgués se ahorcó cuando aún no había anochecido.
(León Bloy)

viernes, mayo 11

Homo ludens



"... an attitude that is poised between gaiety and gravity, between mirth and tragedy, and which the Greeks designated by the inimitable expression: Aneer spoudogeloios - the 'grave-merry' man. Such a man is capable of making his life into a game, and a very lovely one at that, because he knows that this life is either a comedy or a tragedy. 'Fun and gravity are sisters' [Plato]... In Christian truth this apparent contradiction is resolved into that grave mirth from which the tragic is wholly absent and which led Clement of Alexandria to speak of life as a 'divine children's game'.

I am trying to make plain that such a man is really always two men in one: he is a man with an easy gaiety of spirit, one might almost say a man of spiritual elegance, a man who feels himself to be living in invincible security: but he is also a man of tragedy, a man of laughter and tears, a man, indeed, of gentle irony, for he sees through the tragically ridiculous masks of the game of life and has taken the measure of the cramping boundaries of our earthly existence.

If one is only the first of these two things, we must write him down as a frivolous person who has, precisely, played himself out. If he is only the second, then we must account him as one who cannot conquer despair. It is the synthesis of the two things that makes the Homo ludens, the 'grave-merry' man, the man with a gentle sense of humor who laughs despite his tears, and finds in all earthly mirth a sediment of insufficiency".

[Hugo Rahner, Homo ludens]

jueves, abril 26

El matemático pésimo

Me encontré con un poemilla. Lo dejo a su consideración. Largo, pero valioso. Según entendí, lo escribió el p. José Miguel cuando atravesaba por un momento de oscuridad especialmente difícil en su vida.

Dios
(gracias a Dios)
es un matemático pésimo.
¡Qué fortuna!
Es creador del orden
en el universo
(Gran Albañil,
El Arquitecto),
paradoja,
no sabe hacer cuentas.

Da más por menos
(gato por liebre)
¡se nos da entero!
Y a cambio pide
-¡tamaña friolera!-
nuestro corazón pobre
que tanto es miseria.

Singular trueque.
Raro negocio este
en que pierde,
por ganarnos,
Dios.

Y nosotros,
¡qué pillaje!,
qué necios somos.
Nos preferimos,
aunque mezquinos
nos sabemos.

Su medida es
la sobreabundancia.
Como ninguno, ama,
como cualquiera se hace,
se sujeta a la carne,
al hambre,
la tentación,
el miedo,
la corrupción
(¡Él, que es eterno!)
a lo finito
(¡a quien nadie abarca,
al que nada agota!)
al sueño y al cansancio,
¡a las lágrimas!,
al humano dolor
(del que no quiso ser ajeno)
que asume, amoroso,
sin precisarlo.

Para buscarnos, se abaja.
Sufre con nosotros para ganarnos.
Hace de sus alahajas
ojos de penetrante mirada,
de lágrimas aperladas.
De su Amor,
es decir,
de sí mismo,
goterones gruesos hace
de sangre,
que ruedan por el madero
y besan la tierra
furiosamente seca
y estéril,
fecundándola
y bendiciendo.

Rocía agua y sangre
que curen corazones
desde su costado roto,
herido de una lanza.
Nuestro pecado lo agota,
y lo asume.

Rómpase, contemplándolo,
el alma.
Humíllese el corazón.
Renazca luego,
desde el fondo ardiente
y secreto de la brasa,
el fuego de Esperanza.

Que Dios,
maravilla alta,
es pésimo pagador.
Es casi injusto.
Tiene, seguramente,
en bancarrota al cielo.
No paga como merece
nuestro trabajo.
No es, afortunadamente,
un judío cicatero,
un usurero de cuarta.
Qué bueno que no es banquero,
porque quebraba.
Su Amor no conoce límites.
Se vuelca siempre
sin tacañerías:
de flores
nuestras flaquezas llena,
como de riquezas
estas nuestras averías.
De abrazos abrasa
las bellaquerías.
De gracias
las desgracias del mundo.
Da panes donde
había de dar palos.


Es, en fin, un mal negociante:
un Padre amante.

(P. José Miguel Dominicana, Esperanzas)

lunes, abril 23

23 de abril

Hoy es 23 de abril.

1) Panza a don Alonso Quijano: "Por amor de Dios, señor mío, que no vea yo en cueros a vuestra merced, que me dará mucha lástima y no podré dejar de llorar".



2) Busqué el video del inicio de The Life of King Henry the Fifth ("O for a Muse of fire..."), pero no lo encontré. Os dejo el excelente discurso -aunque algo trillado- del día de san Crispín y san Crispiniano:


sábado, abril 21

The Jews

US, THE JEWS
Jews are those things that God loves. Since roses are beautiful, we must assume that God loves them. Therefore, roses are Jewish. By the same reasoning, the stars and planets are Jewish, all children are Jewish, pretty "art" is Jewish (Shakespeare wasn't Jewish, but Hamlet was), and sex, when practiced beetween husband and wife in a good and suitable position, is Jewish. Is the Sistine Chapel Jewish? You'd better believe it.

THE ANIMALS
The animals are those things that God likes but doesn't love.

OBJECTS THAT EXIST
Objects that exist are those things that God doesn't even like.

OBJECTS THAT DON'T EXIST
Objects that don't exist don't exist. If we were to imagine such a thing as an object that did'nt exist, it would be that thing that God hated. This is the strongest argument against the nonbeliever. If God didn't exist, he would have to hate himself, and that is obviously nonsense.




(De nuevo J. S. F. en E.I.I.)

Respuesta al post anterior

Francisco de Paula de la Costa
y Sainz del Bardal
JEFE DEL GABINETE PARTICULAR
DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR DIRECTOR GENERAL DE BENEFICENCIA Y SANIDAD

Recién se ha publicado, maliciosamente, mi venida al ser. Léase el post anterior antes de hacerse lo propio con este, por favor.

El referido post está lleno de vergonzosas difamaciones y rezuma mala leche contra mía. Mi memoria olfativa aún está picada del olorete a carroñero que me dejó su lectura. Pero no se deje llevar el lector del empalagoso lenguaje emotivo, que tan injustamente opaca la verdad del asunto. Quiero poner los puntos sobre las íes.

Acá, en el gremio, se sufre mucho. Y aunque usted no está para escuchar las cuitas de un personaje literario, se las cuento. Falaces críticas literarios encomian héroes, eternizan quijotes y sanchos, ladies McBeth. Desde personajes hechizos quieren reformularse el mundo los hombres de letras. Pero nadie sabe los auténticos tormentos que sufrimos. Que, al menos yo, sobrellevo como me permite mi corazón cuitado.

Uno se pasa tanto tiempo entre tinta, antes que al demiúrgico escritor se le ocurra llamarlo… cualquiera sabe que éste no es un ambiente para vivir. El artífice va destilando, como paciente hombre de alquimia, sus frustraciones sobre el papel. Vive vidas que no tiene –que no puede, porque le falta arrojo. Realiza imposibles, expone, con apariencia inocua, sus más estrafalarias doctrinas. Y de todo esto la víctima soy yo.

Si ya de por sí es crudo y triste ser un personaje literario, tener que ser justo aquello que decide el autor que ha de ser, sin poder uno decir nada que no haya pensado previamente el creador, cuánto más difícil es mi caso. Pérez, he de decirle, lector amable, destiló en mí su personalidad. ¡Pero no se crea que lo más sublime, no! Creó un guiñapo con lo peor que habita su persona. La configuración de mi ser es mera catarsis de todo lo que él mismo desprecia de sí mismo.

Ponte en mi lugar, lector. Y déjame tutearte, ya que estamos en estas intimidades. Soy la sumatoria sarcástica de las frustraciones de ese señorsillo. ¿No es patético? ¿No debería bastar esto para haberme hecho un suicida, al menos? ¡Pero ni eso! El pedante Galdós no me ha querido otorgar ni siquiera el descanso de la tumba.

Maldigo el día en que vine al ser. Si sólo fuera un narrador omnisciente, un personaje relevante, un clásico… Pero soy relleno a penas. Un pretexto para llenar folios.

Algunos dicen de nosotros que tenemos vida propia. Nada más lejos de la verdad. No somos capaces de añadir una coma, ni un ápice de ingenio, al de nuestro artífice. Vivimos según las leyes propias de la literatura. Y hay que decir que este gobierno es una tiranía.


Ojalá mi autor fuera, por lo menos, un Miguel Unamuno de la vida. Nadie habrá dejado de emocionarse con la rebeldía del personaje principal, en la última parte del libro, contra su autor. Podríamos dejar hacer a nuestro poeta otro tanto contra el muy respetable señor Perez G. Aunque más justo sería dirigir las erratas al fiscal hidalgo Josemaría Llovet A. (este apellido lo omito, por las implicaciones moralistas con que está cargado, que podrían predisponer en su contra al objetivo observante).

jueves, abril 12

Poeta



Recién leí "El amigo Manso", una novela de Benito Pérez Galdós. Quiero reproducir unos párrafos de este libro porque me recordaron a un hombre que ustedes bien conocen (acepto que no todo cuanto allí se dice le queda... pero muchas cosas sí) y porque esta asociación de personaje literario con personaje metaliterario me hizo reír un buen rato. Ustedes juzgarán (Alonso: tienes que leer más libros de Galdós; sostengo que es una de las plumas más exquisitas y geniales del castellano):



"Desde las primeras reuniones se hizo amigo de la casa y al poco tiempo llegó a ser concurrente infalible a ella, un poeta de los de tres por un cuarto...

- XII -

¡Pero qué poeta!

Era de estos que entre los de su numerosa clase podía ser colocado, favoreciéndole mucho, en octavo o noveno lugar. Veinticinco años, desparpajo, figura escueta, un nombre muy largo formado con diez palabras; un desmedido repertorio de composiciones varias, distribuidas por todos los albums de la cursilería; soberbia y raquitismo componían las tres cuartas partes de su persona: lo demás lo hacían cuello estirado, barbas amarillentas y una voz agria y dificultosa, como si manos impías le estuvieran apretando el gaznate. Aquel pariente lejano de las musas (no vacilo en decirlo groseramente) me reventaba. La idea pomposa que de sí mismo tenía, su ignorancia absoluta y el desenfado con que se ponía a hablar de cuestiones de arte y crítica me causaban mareos y un malestar grande en todo el cuerpo. Vivía de un mísero empleíllo de seis mil reales, y tal tono se daba, que a muchos hacía creer que llevaba sobre sí el peso de la Administración. Hay hombres que se pintan en un hecho, otros en una frase. Este se pintaba en sus tarjetas. Parece que el Director General le había elegido para que le escribiese las cartas, y estimando él esto como el mayor de los honores, redactaba sus tarjetas así:

Francisco de Paula de la Costa
y Sainz del Bardal
JEFE DEL GABINETE PARTICULAR
DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR DIRECTOR GENERAL DE BENEFICENCIA Y SANIDAD

Luego venían las señas: Aguardiente, 1.

Y a la cabeza de esta retahíla, la cruz de Carlos III, no porque él la tuviese, sino porque su padre había tenido la encomienda de dicha orden. Cuando este caballerito daba su tarjeta por cualquier motivo, le parecía a uno que recibía una biblioteca. Yo pensaba que si llegaba un día en que por artes del demonio hubiera de inscribirse el nombre de aquel poeta en el templo del arte, se habría de coger un friso entero.

Actualmente han variado las tarjetas; pero la persona no. Es de estos afortunados seres que concurren a todos los certámenes poéticos y juegos florales que se celebran en los pueblos, y se ha ganado repetidas veces el pensamiento de oro o la violeta de plata. Sus odas son del dominio de la farmacia por la virtud somnífera y papaverácea que tienen; sus baladas son como el diaquilón, sustancia admirable para resolver diviesos. Hace pequeños poemas, fabrica poemas grandes, recorta suspirillos germánicos y todo lo demás que cae debajo del fuero de la rima. Desvalija sin piedad a los demás poetas y tima ideas; cuanto pasa por sus manos se hace vulgar y necio, porque es el caño alambique por donde los sublimes pensamientos se truecan en necedades huecas. En todos los albums pone sus endechas expresando la duda o la melancolía, o sonetos emolientes seguidos de metro y medio de firma. Trae sofocados a los directores de Ilustraciones para que le inserten sus versos, y se los insertan por ser gratuitos; pero no los lee nadie más que el autor, que es el público de sí mismo.

Este tipo, que aún suele visitarme y regalarme alguna jaqueca o dolor de estómago, era uno de los principales ornamentos de los salones de mi hermano, pues si este no le hacía caso, Lica y su hermana le traían en palmitas por la pícara inclinación que ambas tenían al verso. Excuso decir que a los dos días de conocimiento, ya D. Francisco de Paula de la Costa y Sainz del Bardal... ¡Dios nos asista!... les había compuesto y dedicado una caterva de elegías, doloras, meditaciones y nocturnos en que salían a relucir los cocoteros, manglares, hamacas, sinsontes, cucuyos y la bonita languidez de las americanas."

lunes, marzo 26

Desesperanza

“¡Esperad! ¡Ya no hay esperanza!”
(George Bernanos)


Dos veces escuchamos este estribillo cantado por la lánguida voz como de hilo quebradizo, que sin embargo no se rompe nunca, de Mouchette. No es casual. Bernanos lo propone a penas empezar a relatar la historia de esta niña, como una suerte de tema que prefigura toda la historia. Bresson lo desliza un par de veces en su película, una al principio, otra, convertida en nana, antes de la tragedia que desgarra (demasiado literalmente) a Mouchette una noche, a sus catorce años. Y hace las veces de resumen y premisa de su relato. En efecto, no hay esperanza. ¿Qué iba a haber? Se trata de esto: del mundo crudo tal cual es, de la existencia, de vivir. ¿Quién dijo que vivir era hermoso? Tenga la piedad de no decírselo a nuestra heroína Mouchette. No le creería.


La imaginación de Dante sugiere que a las puertas del infierno está escrita la expresión “Abandonad toda esperanza”. ¿Habrá que esperar a la escatología para encontrarse sin esperanza alguna? ¿No puede ser la condena a la vida ya suficiente infierno? ¿Qué tal, por ejemplo, la vida de nuestra Mouchette?

martes, marzo 20

Ever On and On



I
The Road goes ever on and on
Down from the door where it began.
Now far ahead the Road has gone,
And I must follow, if I can,
Pursuing it with eager feet,
Until it joins some larger way
Where many paths and errands meet.
And whither then? I cannot say.

II
Still round the corner there may wait
A new road or a secret gate,
And though I oft have passed them by,
A day will come at last when I
Shall take the hidden paths that run
West of the Moon, East of the Sun.

jrr tolkien

viernes, marzo 16

Salvador Elizondo.




EL GRAFÓGRAFO


a Octavio Paz



Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.

miércoles, marzo 14

El claroscuro de la fe.


Debemos tener confianza cuando la vida nos resulta difícil y aparentemente sin salida. También estas tinieblas nuestras pueden ser incorporadas a la gran oscuridad de la redención a través de la que brilla la luz de la Pascua. Y si alguna vez nos parece demasido duro lo que se nos pide, si los dolores son insoportables y el destino que se nos exige nos parece verdaderamente absurdo, precisamente entonces estamos muy cerca del Hombre clavado en el calvario, porque justamente esto lo pasó él antes por nosotros con una intensidad inimaginable. No podemos exigir entonces que en lo que se nos presenta como absurdo se nos dé un sentido que nos trnquilice; sólo podemos permanecer hasta el final silenciosos, como el crucificado, sin ver nada, frente al oscuro abismo de la muerte. Detrás de ese abismo nos espera algo que ahora no podemos ver, y probablemente tampoco considerar verdadero: un abismo distinto de luz, en el que todo el sufrimiento del mundo queda albergado en el corazón siempre abierto de Dios. Entonces se nos permitirá meter, con el apostol Tomás, nuestra mano en esta herida abierta -la herida en la que físicamente palpamos que el amor de Dios desborda todo sentido humano- para decirle rezando, al igual que el discípulo: "Señor mío y Dios mío.

HansUrs Von Balthasar. Tú Coronas el Año con Tu Gracia, p. 77.

martes, marzo 13

Colluctatione

Believe me: every heart has its secret sorrow which the world knows not,
and oftentimes we call a man cold, when he is only sad.

Henry Wadsworth Longfellow



condolentem animo

miércoles, febrero 28

Henry de Lubac y Von Balthasar: una amistad cristiana.




“Probablemente Hans Urs Von Balthasar sea el hombre más culto de nuestro tiempo. Si existe en alguna parte una cultura cristiana esa se encuentra en él. La antigüedad clasica, la gran literartura europea, la tradición metafísica, la historia de las religiones, los innumerables intentos del hombre de hoy de buscarse a sí mismo, y sobre todo, la ciencia sagrada, con Tomás de Aquino, San Buenaventura, la Patrística (toda entera), sin hablar de la Biblia... no hay nada grande que no se encuentre en este gran espíritu acogida y vitalidad.”
Henri de Lubac, Misterio y paradoja de la Iglesia



martes, febrero 27

Real Zagal


Las siguientes líneas son un extracto del discurso motivacional dirigido a los jugadores del Real Zagal antes de cada juego:

"Se cuenta que existió un filósofo llamado Héctor Zagal. Y su filosofía era el TRIUNFO [...] ¡Vamos Real Zagal!"

¿Acaso no es inspirador?